Introducción
Si usted, lector, pone a un niño de pocos años a escribir un poema o a leer en un idioma extraño al suyo, con toda evidencia, tendrá un resultado nulo, por no llamarlo nefasto. Pero si usted, a ese mismo niño, le va introduciendo en el mundo de la poética o en el de las lenguas, algún día, salvo que el tema no le interese o sus facultades no sean las suficientes, le dará una sorpresa, componiendo como el mejor Nobel o hablando con la gente más dispar en los más dispares idiomas o dialectos.
Es un tópico entre japoneses pensar que los gaijin, los extranjeros, nunca pueden hablar su idioma, y es un tópico entre personas de la cultura pensar que los gaijin nunca entenderán la poesía o literatura nippona.
Evidentemente el tema no es fácil, pero no pidamos a un niño que sea Premio Nobel a los cinco años como no pidamos a un gaijin que hable, traduzca y entienda la cultura japonesa a los dos meses de estar en Japón.
Palabras, tal vez, que parezcan expresar algo tan obvio que no son para dichas si no fuera porque parece que los japoneses, o al menos muchos japoneses, piden peras al olmo.
Estudie el foráneo, estudie y sea enseñado y explicado y entenderá todo lo que se le presente delante en cuanto a cultura de un país tan complejo como Japón.
Yo me pregunto muchas veces si realmente los japoneses, todos, entienden la cultura de su propio país, la literatura, la poesía de su propio país. Si ellos mismos no son estudiados, explicados, si hiciéramos una encuesta en la que se pidiera una respuesta sincera a la pregunta: "¿Entiende usted la poesía de Basho o de Issa?", la respuesta nos podría dejar sorprendidos en sentido mayestático.
¿Qué es la poesía? Si supiéramos decir que es la poesía como decir qué es el amor o el odio, seguramente, los manuales de estudio de hace dos mil años irían ya por su billonésima edición. Pero como esto no es así, cada cierto tiempo, cada época, etapa social, hay alguien que sintetiza a nivel teórico lo que, para esa etapa, para esa época, para esa persona, significa la poesía.
En realidad, cada persona tiene su forma de explicar o explicarse la poesía. Yo, también, tengo la mía, que no es, ni quiere ser algo que se pueda decir con palabras, sino que se sienta o no, porque el sentir es inexplicable. Una vez explicado se petrifica y muere.
En mi caso, parto de algo que me parece evidente y elemento básico a la hora de hablar de poesía: EL CORAZÓN DEL HOMBRE.
Ese corazón o motor humano yo diría que se mueve por pasiones, por sentimientos profundos o superficiales, de un color o de otro. Esto, evidentemente, es una forma de hablar, para entendernos. Esos sentimientos son como el magma fundido de un volcán. Están revueltos muchas veces, confundidos unos con otros, como los materiales de ese magma. Y estalla el corazón y estalla el volcán, con más o menos control, con más o menos serenidad. El sentimiento de pavor o lúdico, se refleja en un poema, adaptándose a una forma, a una manera de sentir y de hacer de la gente que lo expresa a través de una lengua.
El magma volcánico se desliza por la ladera de la montaña, adaptándose a la misma, a la vegetación, al clima, a todos los accidentes que se encuentra desde que sale por la boca del cráter. Sintetizando: Corazón y volcán vienen a ser lo mismo. Forma cultural, formas de expresión, tradición o renovación, elección histórica y accidentes naturales, clima, vegetación, explosión intempestiva etc., vienen a ser lo mismo, de ahí que podamos decir que entender o no entender un país, su poesía, su literatura no está tanto en la incapacidad del foráneo como en su falta de conocimiento de las claves formales, estéticas, históricas etc. del mismo. Una vez en posesión de esas claves entender, desentrañar el magma sentimental de la poesía de ese país no resulta tan problemático.
Causas, formas, problemas y método de trabajo al contacto con estos poemas. ¿Por qué esta traducción /recreación de unos pocos poemas japoneses? No diré que soy un profesional de la poesía, pero sí que me dedico a expresar mis volcanes ocultos, mis sentimientos, en esa forma que todos hemos dado en llamar poética. Muchos caminos nos pueden llevar a conocer a un país, uno de ellos es el de su poesía.
Partiendo de ahí es evidente que un día tendría que llegar en que me pusiera a trabajar las formas poéticas japonesas y verterlas al español para su posible comunicación a personas que todavía no pueden acceder a comprender suficientemente o nada el idioma japonés.
El camino vino preparado por una diversidad de lecturas. La primera de ellas el maravilloso libro del profesor Fernando Rodrigue Izquierdo, titulado EL HAIKU JAPONÉS. Un libro en el que, tal vez por primera vez en español, se analiza toda la problemática lingüística, estilística, cultural, histórica... de este tipo de poesía. Libro ya fundamental y de lectura necesaria para todo aquel que se quiera comprometer en tan ardua tarea.
Otro de los eslabones de la cadena estuvo en la lectura de algunas de las traducciones del Manyoshu, de Takuboku etc. del profesor Antonio Cabezas de la Universidad de Lenguas Extranjeras de Kyoto. Traducciones que no son sólo eso sino un acercamiento al espíritu, incluso adoptando formas poéticas hispanas cercanas a las japonesas para poder verter unos moldes en otros. El resultado me pareció simplemente sorprendente. Así mismo la lectura de artículos o libros en francés y en español sobre literatura japonesa. Todo ello me llevó un día a la idea de intentar seguir un camino del que nadie podía prever los resultados pero que parecía lleno del mayor interés.
Y nos pusimos manos a la obra. Al decir nos pusimos ya entenderá el lector que la labor no fue aislada y personal. Fue una labor de equipo. Una labor que se proponía ser un ensayo y no alcanzar los más altos picos de belleza, estética o perfección, en un principio. Una labor lúdica. Con una selección arbitraria de poemas procedentes de los que cada día aparecen en la primera página del Diario Asahi*, preparados por el profesor Ooka Shin hicimos la prueba.
Intervinieron varias personas conocidas, profesores de japonés en una escuela primaria y yo. Leíamos el texto en japonés y las explicaciones del profesor Ooka. Una vez leído el texto, ¿qué problemas surgían?, ¿lo había entendido yo? Evidentemente no siempre lograba comprender las expresiones a la primera lectura. Preguntaba a mis ayudantes el significado de las palabras. Algunas eran incomprensibles o intraducibles por tratarse de objetos relacionados propiamente con la cultura japonesa e inexistentes en español o, al menos, desconocidos para mí. Dependiendo de ello se traducía o no el poema.
¿Sólo traducíamos el poema? Todo dependía del poema mismo. En cada haiku o tanka había un sentir, a veces oculto, tras las palabras. Otras veces era un sentir lúcido, otras una sola evocación de una estación o época, otras un simple juego de términos.
Todo ello nos hizo que tuviéramos que tratar cada poema como a un ser único y especial con el que había que enfrentarse. A veces era sólo traducir las palabras, otras no se traducía el texto, sino su latir profundo ya que, puesto aquello en términos españoles, o no decía nada o la incomprensión iba a ser grande y, por lo tanto, no servía.
Otras hubo que jugar con las palabras y traducir algo totalmente distinto, pero en cuyo resultado latía el significado profundo del texto.
Como se verá, la tarea, incluso lúdica, no fue algo fácil. Algunos textos se podían traducir en una primera y definitiva versión, otros llevaban hasta ocho y diez versiones para alcanzar la que parecía más apropiada. Al fin y al cabo, la elección final iba a ser nuestra independientemente de lo que pensara un potencial lector.
Hubo veces en que una palabra llevó más de media hora de discusiones. Tarea difícil, pero hermosa.
¿Qué odres poéticos hispanos hemos adoptado para escanciar el poema japonés? Difícil era verter las diecisiete o veintiuna silabas en formas hispanas. Desde el principio no nos propusimos adoptar ninguna forma.
No se trataba de una labor formalista, sino de creación o de recreación. El poema masticado en toda su profundidad, digerido y después devuelto a la vida en otra lengua a través de otros ojos de poeta, siempre, añadiendo a lo antedicho, intentando que el posible humor, dolor, juego de palabras etc. no quedara desvirtuado.
Traslación no de formas sino de carne poética, de sustancias, aunque, de habérnoslo propuesto, tal vez hubiera sido posible verter las diecisiete sílabas del haiku o las treintaiuna del tanka en una copla andaluza, la seguiriya etc.
Tenga en cuenta el lector que en la poesía hispana existen y han existido poemitas como las jarchas u otros parecidos donde el número de sílabas oscila entre las diecisiete y veinticuatro silabas, formas, en definitiva, si bien no iguales, cercanas a las japonesas.
Cada poema debía adquirir la forma que le pareciera más apropiada, ya fueran veinte o veinticinco sílabas. Queríamos dar vida, no muerte.
¿Hemos sido originales en esta labor nuestra? No, en absoluto lo pretendíamos. Pero sí nos complace saber cómo, en la medida de nuestras fuerzas y entender, hemos continuado una labor de colaboración y acercamiento entre dos lenguas, entre dos culturas, muy parecida a la que en su día realizaron el poeta mexicano Octavio Paz y el Ex-embajador de Japón en España profesor Hayashiya Eikichi.
No me resta más que agradecer a mis amigos la gran colaboración prestada, yo diría, mejor, el gran trabajo realizado en pro del acercamiento cultural entre Japón y la cultura hispánica. Así mismo agradecer al profesor Cabezas sus amables consejos y recomendaciones, así como comentarios a la traducción. De todos, en conjunto, es producto este trabajo.
Nota añadida.
Esta traducción se hizo hace bastante tiempo. Los extraños caminos de la vida la llevan ahora a la editorial Letra Impar. No hay algún cambio en cuanto a la traducción original porque en una revisión profunda he notado algún error, pero no es algo excesivo. Hay autores de la época de Heian (Jeian, hace entre 700 y 800 años) y autores más modernos, podríamos decir renacentistas y del siglo XX. Poner en orden, por épocas, por fechas hubiera sido algo erudito y nuestra intención es el disfrute de la poesía sin limitaciones eruditas. Tampoco en los poemas hay signos de puntuación, el japonés no los tiene y así, creemos, el lector hispano puede dejarse llevar por la corriente del poema. La traducción en su conjunto está avalada por el que fue mi amigo y gran conocedor de la literatura japonesa, Antonio Cabezas García, fallecido hace tiempo, por lo que se puede leer con la seguridad de su calidad. Antonio Cabezas publicó mucho en la editorial Hiperión. Un camino para enlazar dos mundos, en principio tan diversos. Vaya mi agradecimiento a todos los que de manera directa o indirecta han hecho posible este “milagro” aunque ellos no lo sepan. Mejor no decir nombres para no dejarse se nadie en el tintero. Simplemente espero que guste. Gracias.
BIBLIOGRAFIA
MATSUO BASHO Sendas de Oku
(Traducción, introducción y notas de 0. Paz y E. HAYASHIYA)
Editorial Seix Barral Barcelona 1981
RODRIGUEZ IZQUIERDO, FERNANDO EL Haiku japonés
Editorial Guadarrama, Publicaciones de la Fundación Juan March Madrid 1972
MENENDEZ PIDAL, RAMON España, eslabon entre la Cristiandad y el Islam Colección Austral n° 1280 Editorial Espasa Caipe Madrid 1956
CABEZAS GARCIA, ANTONIO Cantares de Ise
(Traducción, presentación y epílogo)
Poesía Hiperión n° 17 Editorial Peralta Madrid 1979
// // // Manioshu
(Traducción, presentación y notas)
Poesía Hiperión n9 31 Editorial Peralta Madrid 1980
// // /'' Jaikus Inmortales
(Seleccion, traduccion y prologo)
Poesía Hiperión nº 64 Ed. Bilingiie Editorial Hiperion M. 1983
RENONDEAU, G. Anthologie de la Poesie Japonaise Classique
NRF Edt. Gallimard Paris 1978
SIEFFERT, RENE Poemes d'amour du Manyo-Shu
Publications Orientalistes de France Col. D'etranges Pays n? 7 Paris 1978
ROUBAUD, JACQUES El sentimiento de las cosas
(MONO NO AWARE)
Poesía clásica japonesa
Editorial Castellote Madrid 1972
Estoy escribiendo
aquello que siento
en las hojas del timón
del barco que cruza
la Vía Láctea
Kazusanomenoto
Viento infernal
fuera
en la media noche
¡Hija mía!
¡Aquí me tienes!
Kinoshita Rigen
¡Ay! Ya no puedo
aplazar mi estancia
mi niñito querido
y su amada madre
estarán esperando
Yamanoue no Okura
Al acercarme
a la hortensia
pitan los mosquitos
Kato Kyotai
Desde mi casita
A la falda del Fuji
Vuelo de termitas
Yosa Buson
Con la luna nueva
le nacen los ojos
al cántaro de los pulpos
Sato Onifusa
Tiembla de hielo el corazón
sobre los caminos
en el nocturno viaje
en navegar en velero
al recordar el lejano hogar
en la solitaria fonda
o al escuchar una plegaria
bajo los negros troncos
de un templo en la montaña...
Pero nunca tanto como
ante el sangrante dolor
de dos amantes que se separan
Ryojin Hisyo
Cuando la primavera
parte
se va muriendo
violáceo Tsukubayama
Yosa Buson
Nubes a Poniente
Mañana lluvia
¡Ay!
Vino....
A mi corazón el Sol
Ryutatsu Kouta
¡Si me cayera una maldición
de esos profesores
que alaban
a tipos como Kinjiro
y cosas como el Harakiri
sería feliz!
Sato Haruo
¡Qué limpio
el viento
de Junio!
Masaoka Shiki
Pena y alegría
se mezclan
al descubrir
los desconocidos
mundos del corazón
Takehisa Yumeji
Hijo mío,
espero que seas
como tu padre y tu abuelo
Ishikawa Takuboku
¡Ay, cómo duerme
tan ricamente!
Hino Sojyo
En cucurumbillos
gira
el molinillo
Mutamagawa
Los rincones de mi cerebro
son resplandores de verano
sobre el prado
Takaya Sosyu
Cuando sopla el viento
sobre los segados lirios
de la laguna Asaka
hasta la vestimenta
del lejano viajero
se envuelve en perfume
MinamotonoToshiyori
Mayo de luz en medio
me duelo sin esperanza
de volverte a ver
Koizumi Chikashi
¡Cómo vibran en el cielo
las mangas del vestido
de mi amado el día
de doblar el puerto de Usuhi!
Azuma Uta
s
Aunque se ha hecho un camino nuevo
que lleva a Shinanoji
aún quedan troncos en el camino
Ten cuidado mi amor
Ponte los zapatos
no te dañes los pies
Azuma Uta
Como borrosa tablilla sin nombre
mi casa está mojada
por la primera lluvia de verano
Maeda Yugure
Cerradas alas
que dulces se abren...
Muerte de la mariposa
Shinohara Bon
Vestida de rojo
con los bajos empapados
corta lirios sin descanso...
¿Quién será su dueño?
Kamochi Masasumi
Aunque poseo un kimono
hecho de seda de gusano
alimentado con hojas nuevas
de las lomas de Tsukuba...
Lo que realmente anhelo
es entrar en tu vestido
Azuma Uta
Quitándome una capa
y echándomela al hombro
cambio de estación
Matsuo Basho
s
Hotoke de mil
brazos remolinos
Grisáceo mayo
Nomura Toshiro
Los ratoncitos que se tiran
en tiempo de lluvia
son recien nacidos
Ogino Kyoshi
Hierba que corta
.... y se recoge el pelo
la segadora
Morita Toge
Trenecito de mi pueblo
hoy también
ondulante cabeza
irás hacia soleado oeste
Hirahata Seito
Alguien que pasa
recoge
enferma hoja carmín
Hasegawa Kanajo
Viento que pasa
Canto del semi
hacia la armonía
Asukata Reimuko
oo
Juego de mariposas
en el cielo azul
se levanta meloso
hasta hurtarse a los ojos
Kagawa Kageki
Las ramas del sauce
se derraman sobre el embarcadero
y yo te espero
sin llenar mis cubos
moviéndome inquieta
Azuma Uta
“Son las campanas,
hora del regreso”
Me dices...
Pero en esta tierra
(País Budista)
ya al anochecer
ya al amanecer
el llanto de la campana
es tan natural como la
lluvia
Ryutatsu Kouta
Cuando veo como mi pequeñín
duerme la siesta
agarrado al tobillo
de su madre enferma...
¡¡¡Mujer, no te mueras!!!
Yoshino Hideo
tte
El viento fresco
se acerca
dando revueltas
Kobayashi Issa
Dormilón
Enseña el sarpullido
Bajo la barbilla
Takai Kito
Pared blanca en medio
las doncellas enfermas
a veces levantan
su cantarina voz
al tomarse el pulso
Sagara Hiroshi
Mi esposa se está muriendo
Pero se lamenta
Del calor de mañana
Saito Gen
また
Carbonizados, despellejados
Cuerpos en trance de muerte
Digo mi oración
Y echo a correr
Yamamoto Yasuo
No sé desde cuando
mi pecho está canceroso
pero mientras yo viva
quiero entregárselo a alguien
Nakajo Fumiko
Esta mañana
al poner la planta del pie
sobre el pulcro engawa
sentí el otoño
Matsue Shigeyori
Anciana madre
de dioses guerreros
cuando llega la noche
dice su verdadero dolor
Handa Ryohei
Yedra que se enreda
sobre árbol muerto
se amontona en su altura
hacia un cielo de postguerra
Harako Kohei
¡Basta!
Mi cuerpo, nube que flota,
se lo entregaré
al tormentoso viento.
Sutokuin
Elevándome, hundiéndome,
corro por la vida
¿Qué será más allá?
Le pregunto a mi corazón
pero me deja en la duda
Fujiwara no Yoshitsune
¡Ah!
Lo que queda de tí,
tu amor,
siendo tú en mí,
me impide olvidar
Izumi Shikibu
すん
Hasta dentro del Palacio
de Omiya
llegan las voces
del pescador
reclamando a los hombres
a la recogida de las redes
Naganoi Mokiokimaro
Húmedo aún el jardín
(Tormenta de verano)
asoma dulcemente
la Luna su rostro
Minamoto no Yorimasa
¡Ah! Aquellos nuestros
antepasados...
Miraban ociosos,
pensando que en la
Luna vivía
una hermosa doncella
Kubota Utsubo
Nieve eterna
de la cima del Fuji
se fundió,
caluroso quince de agosto...
(Nocturno de nieve)
Takahashi Mushinomaro
En esta noche de Luna
espero a aquel que no vendrá
Sería triste
pero si al menos lloviera
podría echarme a dormir...
Yomibito Shirazu
Sin esperar en silencio
la comprensión del mundo
confiesan sentimientos falsos
en falsos poemas
Yashiro Toson
Aún de viaje
puedo encender una mariposa
¡Ay, amada esposa!
En la oscuridad
estará pensando en mí
Mibuno Udamaro
Qué doloroso encontrarse
con su amor en sueños
despertar sobresaltado
y buscar a tientas
encontrando el vacío
Ootomono Yakamochi
Manos bajo el chorro
del manantial
El otoño ha llegado
bajo las piedras
Naka Tsukasa
Cuando aumenta el canto
de los insectos
se reduce el barreñeo
Konishi Raisan
Si hubiera muerto...
viento en la pradera
porque la vida sigue
siempre de bronca
Kato Shuson
Incluso en esos día de niebla
en que no se ve
el Fuji dice su interés
Matsuo Basho
Ojos, boca, nariz
Reluciente y gordita
Como un melocotón
Masaoka Shiki
¡Qué cosas...
Ver una carta de amor
en un nido de ratones!
Mutamagawa
Luna en lo alto
Mientras camino
Por una pobre ciudad
Yosa Buson
Luna, reina de la noche,
Hasta dentro de la casa
Las plantas del Kuzu
Kawahara Biwao
No es negación del mundo
pero leer, solo, ante la lámpara,
es mi mayor placer
Ryokan
He recorrido el mundo
buscando a la madre
que me abandonó
recien nacido
Viejo soy y tengo las manos vacías
Nakanishi Godo
Sólo un instante tres niños
en silencio como estatuillas infantiles
en fila junto al huerto
en la montaña
Mae Toshio
La Luna es más bella
cuando la contemplan
dos corazones
Ryutatsu Kouta
El girasol,
mustio ya,
grita su yo
en silenciosa voz
Akimoto Fujio
* Asahi Shimbun. Segundo periódico más popular de Japón, detrás del Yomiuri Shimbun
Autor Antonio Duque Lara. Japón
Revisión de textos Alonso de Molina. España
Maquetación Acsur Digital
Elaboración digital AcSur Digital
España-Japón 2019
Safecreative 1910192270886 - Antología de Poesía Japonesa
Tabla de contenido
Índice alfabético de autores 4
Introducción 6
BIBLIOGRAFIA 9
Kazusanomenoto 10
Kinoshita Rigen 11
Yamanoue no Okura 12
Kato Kyotai 13
Yosa Buson 14
Sato Onifusa 15
Ryojin Hisyo 16
Yosa Buson 17
Ryutatsu Kouta 18
Sato Haruo 19
Masaoka Shiki 20
Takehisa Yumeji 21
Índice alfabético de autores
Akimoto Fujio
Azukata Reimuko
Azuma Uta
Azuma Uta
Azuma Uta
Azuma Uta
Fujiwara Yoshitsune
Hakako Kohei
Handa Ryohei
Hasegawa Kanajo
Hino Sojiyo
Hirahata Seito
Ishikawa Takuboku
Izumi Shikibu
Kamochi Masasumi
Kato Shuson
Kawahara Biwao
Kazusanomenoto
Kinoshita Rigen
Kobayashi Issa
Koizumi Chikashi
Konishi Raisan
Kubota Utsuba
Mae Toshio
Maeda Yugure
Masaoka Shiki
Masaoka Shiki
Matsue Shigeyori
Matsuo Basho
Matsuo Basho
Mibunoo Miudamaru
Minamoto no Yorimasa
Minamotonotoshiyori
Morita Toge
Mutamagawa
Mutamagawa
Naganoi Mokiokimaro
Nagawa Kageki
Naka Tsukasa
Nakajo Fumiko
Nakanishi Godo
Nomura Toshiro
Ogino Kyoshi
Ootomono Yakamochi
Riyojin Hishiyo
Ryo Kan
Ryotatsu Kouta
Ryutatsu Kouta
Ryutatsu Kouta
Sagara Hirohi
Saito Ken
Sato Haruo
Sato Onifusa
Shinohara Bon
Su Tokuin
Takahashi Mushimaro
Takai Kito
Takaya Soshiyu
Takehisa Yumeji
Yamamoto Yasuo
Yamanoue no Okura
Yashiro Toson
Yomibito Shirazu
Yosa Buson
Yosa Buson
Yosa Buson
Yoshino Hideo
